¿ES ADECUADO EL MUNDO SWINGER PARA UNA MUJER?, Por Paula

¿El mundo swinger es adecuado para una mujer?

Por Paula

Generalmente las mujeres somos más calmadas, más calladas y más reservadas que los hombres. Por lo anterior tal vez pueda pensarse que un mundo donde el sexo con diferentes personas es el elemento principal, no es para nosotras. Sin embargo es precisamente para nosotras que el swinging está hecho.

 

Prueba 1

Las mujeres que no son swinger están atrapadas en un fuego cruzado de información confusa sobre su sexualidad, los roles que tienen que desempeñar y las expectativas de las personas cercanas a ellas, por ejemplo:
  • la mujer debe ser sexy, pero no demasiado
  • sexual pero no lujuriosa
  • no frígida pero tampoco ninfómana
Sexualmente la mujer tiene que encontrar un punto medio según la sociedad, sin importar por supuesto sus sentimientos o sus necesidades. Por eso las mujeres se conforman y hacen a un lado su propia sexualidad con tal de ser aceptadas socialmente.

Aunque por suerte, ya está cambiando la sociedad, despacio pero cambiando por fin.

Un hombre con actividad sexual frecuente es bien visto, se gana el respeto de otros hombres y la fama de semental, un buen macho. En cambio una mujer con la misma cantidad de actividad sexual es vista por otras mujeres como una puta o una persona enferma, ¡incluso si está casada! Hemos visto en otros post que el deseo sexual de la mujer no es menos que el hombre, ni puede ser mejor “controlado”. El apetito sexual de una mujer es incluso mayor que el del hombre y de su satisfacción depende en grande manera que ella sea o no una mujer plena, funcional y realizada.

El swinging es el ambiente ideal para que una mujer explore y dé rienda suelta, sin ser juzgada, a su sexualidad

Prueba 2

Las mujeres son solidarias entre sí, se comprenden, empatizan y  apoyan las unas con las otras fácilmente. Dado el punto anterior, es más fácil para una mujer plantearse la posibilidad de tener sexo con otra mujer, antes que con otro hombre. El swinging acepta y ve con buenos ojos este entendimiento femenino. De hecho, la mayoría de las chicas en las parejas son bi curiosas.

EN ESTE ÚLTIMO PUNTO DEPENDE DE LA MUJER, LAS HAY QUE PREFIEREN ESTAR CON VARIOS HOMBRES

Prueba 3

La mayoría de las parejas swinger han comenzado a explorar el mundo swinger por iniciativa del hombre. Generalmente ellos son quienes sugieren primero el tema, organizan salidas y encuentros para que su pareja conozca, pruebe y si todo sale bien, acepte ser swinger. Una vez que las mujeres son expuestas a ambientes sexualmente activos y se permiten experimentar, comienzan a despojarse de los prejuicios, los estereotipos y las expectativas sociales que las han hecho reprimir su sexualidad. Cuando esto sucede, ya no hay marcha atrás para ellas. Tal vez sea por eso que en el mundo swinger se dice que los hombres son los que comienzan, pero las mujeres son las que mandan y continúan. Una vez que prueban las mieles de su poder sexual, no lo sueltan.

CONOCERLO Y PROBAR

Y

DESCUBRIR ESE PODER

DESEO SEXUAL FEMENINO, ¿QUE LO PROVOCA?

Deseo sexual femenino

 

El deseo sexual de las mujeres parece seguir siendo un misterio para la ciencia, pues no hay una pastilla hasta el momento que efectivamente lo despierte y aunque socialmente se piensa lo contrario, es posible que sea más fuerte y desenfrenado que el del hombre, por naturaleza.

Bienestar: el viagra de la mujer

El deseo sexual de la mujer es más complicado que el del hombre y no puede generarse sólo tomando una pastilla, según un estudio publicado en el Journal of Clinical Endrocrinology and Metabolism, ya que no depende únicamente de los niveles hormonales. Algunos estudios científicos han teorizado que la testosterona tiene un papel importante en la función sexual de la mujer, sin embargo no se ha podido comprobar todavía. En cambio, el estudio realizado por la Universidad de Michigan ha comprobado que el papel de la testosterona en el deseo de la mujer es de hecho mínimo. A diferencia del deseo sexual masculino que actualmente puede ser estimulado con una pastilla que eleva los niveles de testosterona, el deseo de la mujer parece estar más relacionado con su bienestar físico y emocional. El estudio que duró 10 años analizó información de 3,302 mujeres y descubrió que las mujeres con menos estados de ánimo de tristeza y emocionalmente más satisfechas con su relación tuvieron más deseo sexual que aquellas mujeres que no. En conclusión, lo que puede hacer desear a la mujer tener sexo no es una pastilla, no es hormonal, sino sentirse bien física y emocionalmente.  

La mujer quiere sentir mariposas en el clítoris, no en el estómago

Que la mujer quiera tener sexo de preferencia cuando se siente bien de salud y emocionalmente, no significa que no tenga fantasías mi deseos eróticos tanto o más incluso que el hombre. Un estudio de 2009 reportó que las mujeres incluso se excitan viendo vídeos de primates teniendo sexo y hombres homosexuales teniendo sexo,  lo cual no fue observado ni en los hombres más lujuriosos. De acuerdo con el libro del periodista Daniel Bergner What Do Women Want, esta tendencia de la mujer a ser excitada por diversas escenas sexuales indica el alto líbido que en realidad tienen.

Estos hallazgos van en contra de la creencia social generalizada que la sexualidad femenina es más restringida que la masculina, que es más controlable y que por lo tanto las mujeres están mejor equipadas para la monogamia.

VUESTRAS FIESTAS LIBERALES PRIVADAS

COMUNIDAD LIBERAL EL PLACER ES VUESTRO

HAZ REALIDAD TUS FANTASÍAS SOL@ O EN PAREJA

Para más información, inscripción en la comunidad y reservas:

 

PEGGING: QUE ES?

La técnica

 

ideal para ser atrevida en la cama

atrevida

¿Eres atrevida en la cama? ¿Tu y tu pareja sois de mente abierta y os gusta probar cosas nuevas? Nosotras os traemos una nueva técnica para disfrutar del sexo en pareja, se trata del pegging. ¿Pero qué es el pegging? Esta es una práctica sexual donde la mujer con la ayuda de un arnés con consolador, penetra a su hombre. Sí, sí, has leído bien. Es como un cambio de roles donde ambos disfrutaréis de una experiencia totalmente nueva. Si os interesa, lo primero es conseguir un tipo de arnés con el que ambos os sintáis cómodos. Existen algunos completos que son utilizados por lesbianas y chicas que aman el pegging, y otros famosos son los que tienen un pene hueco. El máximo placer de pegging es que el hombre será penetrado de forma múltiple en su punto P.
Lo más importante para el éxito del pegging es que ambos tengáis la mente muy abierta y que vuestros hombres sepan que disfrutar del pegging no tiene nada que ver con dejar de lado su hombría, es sólo una forma distinta de adquirir placer y llegar al orgasmo.
Pero la satisfacción sexual del pegging es psicológica ya que el hombre se sentirá dominado por la mujer, y es física debido a que el arnés complacerá completamente a la pareja ya que penetra provocando una intensidad sexual muy fuerte. Es vital elegir un arnés que sea bueno y que se ajuste al cuerpo de manera cómoda. El consolador debe estar realizado con un material suave y que sea de un tamaño un poco discreto. Los juegos preliminares son muy importantes en la práctica del pegging. Así ambos os sentiréis más cómodos, y recordad que en esta fase, tenéis que estimular el ano, para que así se dilate, y vuestros hombres se sientan más relajados, de esta manera se puede ir preparando la penetración de manera sumamente agradable. No olvidéis utilizar lubricantes, así el arnés se deslizará mejor, y la penetración no será dolorosa, todo lo contrario. Recordad que las prácticas anales requieren tiempo y paciencia, por lo que es un juego sexual donde ambos tenéis que disfrutar y estar relajados.

FIEBRE POR LAS FIESTAS LIBERALES EN MADRID

Fiebre por el intercambio de parejas en Madrid

La moda de los «swingers», antes relegados a la clandestinidad, se consolida entre la oferta sexual de la capital

No hace tanto, el intercambio de parejas era un tema tabú. Esta consideración se reconocía, entre otros apuntes, en la clandestinidad de los conocidos como locales liberales o fiestas privadas liberalesdiscretos establecimientos sin más publicidad que el boca a boca. En la actualidad, aunque el tema aún despierta ciertas reservas, su posición ha dado un giro de 180º. Estos lugares aún conservan su proyección velada, pero se han convertido a viva voz en verdaderos templos del sexo. Desde hace poco más de un año, la fiebre «swinger» se consolida en Madrid, escenario de varios locales de referencia y organizadores de fiestas privadas. Para quien no conozca este mundillo, el término «Swinger» alude a aquellas parejas que se intercambian con otras para mantener relaciones. El concepto comenzó a tratarse en el último cuarto del siglo XX y ha alcanzado un grado de análisis y tratamiento al nivel de otros comportamientos humanos. La verdad es que ya no está relegado al ostracismo, pero igualmente es cierto que los propios locales se afanan en mantener su secretismo, acaso por su naturaleza o por su pretendida exclusividad. Tal es su intención que, en algunos casos, se necesita invitación para acceder al local. Madrid ha consolidado en los últimos años su cartera de organizadores de fiestas liberales privadas y locales liberales, al alza y sin visos de estancamiento. Basta consultar a un taxista en el turno de noche para confirmar la cantidad de servicios que hacen cada fin de semana. «Es increíble, sobre todo los viernes, sábados y domingos; mucha más gente de la que pensamos, de todas las edades, solos o acompañados», relata uno de los profesionales del volante. Así, cabe señalar que no hay un perfil determinado de «swinger»; sexólogos apuntan que suele tratarse de matrimonios o parejas consolidadas, pero no atiende a edades o estratos sociales, solo debe ser consentido y entendido como un deseo mutuo. Aunque el intercambio de parejas es, en cierta medida, lo que ha dado el nombre a estos lugares, también se da el sexo en grupo entre desconocidos.
 

Orgías y fiestas temáticas

La capital, en efecto, cuenta con varios locales que cumplen con estas características. Los hermanados Encuentros y Triángulo, en Doctor Esquerdo y Vicente Caballero, respectivamente, gozan de cierta reputación entre los «swingers» de todas las edades. Como en el resto de establecimientos y fiestas privadas organizan con bastante frecuencia fiestas sexuales de diferentes temáticas; algunas encaminadas a sugerir con lencería y ropa ligera, máscaras, etc...; otras directamente nudistas. Otros destacados son la sala Trivial, CAP Madrid, Edén o Momentos. En todos los casos el sexo y la insinuación, en diversos grados de explicitud, son el tema central. Un evento habitual es el «Gang Bang» una suerte de orgía en la que se acepta a todo tipo de público y de orientación sexual. Con jacuzzis, camas redondas, habitaciones con espejos, a oscuras o con «Glory Hole» (cuartos con agujeros en las paredes para tener sexo con desconocidos al otro lado del tabique), las orgías y los tríos son algo común. Sin embargo, no todos los ambientes de cada local son tan directos, también se puede hacer un primer contacto y simplemente intercambiar parejas.
 

MUJERES SOLAS EN EL MUNDO SWINGER

La “Mujer Sola” en el mundo swinger

La razón por la que escribo este post es para mostrar a los hombres mi opinión de cómo y por qué una mujer sola entra en una comunidad liberal. No quiero decir que yo sea representativa de todas las mujeres pero creo que soy como muchas de ellas.
En principio, os diría que la mujer que se inscribe en una comunidad liberal o grupo es una mujer “normal”; es decir, no es ni una ninfómana, ni una devora-hombres, ni una puta… Ya sabéis que la mujer, por razones sociales y culturales, si quiere sexo lo tiene más fácil que los hombres; basta con que vaya a una discoteca, se siente sola en un bar, asista a una fiesta social… En cambio, otra situación muy distinta sería cuando una mujer intenta buscar novio y, todavía más, cuando su meta es buscar marido. Por lo tanto, la mujer que se da de alta en una comunidad liberal, lo hace porque busca un determinado perfil de hombre y situaciones que no encuentra fuera del mundo liberal. Este tipo de mujer busca sexo porque le gusta el sexo, busca operatividad en los encuentros y citas, quiere discreción y anonimato y, sobre todo, pone sus condiciones de morbo. Hay que tener en cuenta que, en el mundo de fuera del liberalismo, el hombre impone sus condiciones de morbo y la operatividad de una mujer se traduce a frialdad. La mujer que no busca sentimientos, sino sólo placer en el sexo, se la considera promiscua. Así que, yo creo que el hombre que contacta con una mujer liberal debe reflexionar un poco sobre quién es él, qué busca y por qué… y si entiende mínimamente a este arquetipo de mujer. El sexo liberal no es una prostitución barata ni gratuita, ni es la repetición de los esquemas a los que el hombre está acostumbrado y ha sido educado para ello. El sexo liberal implica un gran cambio de mentalidad por parte del hombre, un abrirse a otra manera de relacionarse con la mujer y estar dispuesto e interesado en comprender la versión femenina… que no es la oficial. Así que, al hombre que conoce a una mujer liberal en un grupo liberal y cree haber encontrado un partner sexual para que se adapte a su propio morbo o que le abra las puertas a poder follar con otras mujeres y realizar sus propias fantasías sexuales obviando la de la mujer, a este hombre le diría que primero se busque una pareja con quien poder moverse en el mundo liberal. El hombre que va a pasar, después de una cita, a whatssapear con la mujer a diario hablándole de sus propios morbos, debe pensar que, como él, hay un montón de hombres que están haciendo lo mismo y que la mujer debería dejar de vivir su vida (que la tiene) para pasar el día whatssapeando e intentando complacer al hombre. No olvidemos que para dedicarse a complacer al hombre pretendiendo así sentirse exitosa, ya tendríamos, si quisiéramos, un espacio más ajustado: el mundo de fuera del liberalismo. Así que, para llenar el vacío sexual que la sociedad ha preparado para nosotras, entramos en el mundo liberal para conocer hombres de mente abierta, que sepan actuar con entendimiento y sensibilidad hacia la mujer liberal, que sepan tratarlas como iguales y, sobre todo, que no repitan los cánones sociales de siempre.

Y para finalizar, recojo esta frase:

El sexo no es serio… El amor sí.

 

… para acabar añadiéndole algo:

El amor es una cosa seria. Pero el sexo, sin ser serio, se merece mucha atención…

   
cuentanos tu experiencia con juguetes sexuales y llevate un 25% de descuento en tu próxima compra

EXPERIENCIA CON ESTIMULADOR ANAL

 

10 DE AGOSTO

Pareja juguetona. Segovia. 44 y 45 años.

Hola a todos! Somos una pareja que nos gusta disfrutar de nuestros cuerpos. Nos gusta fantasear y nos agrada mucho. En una de esas fantasías, pensamos que sería interesante probar con algunos juguetes eróticos, pero para él. Entonces nos decidimos y empezamos a buscar en internet. Hay muchísimos sitios en los que se pueden comprar, así que nos dejamos llevar por una corazonada y nos decidimos por la tienda “El Placer es Vuestro”. Sinceramente no teníamos ni idea sobre el resultado, pero teníamos que probar. Estuvimos echando un vistazo por la mañana y nos decidimos por un estimulador anal, y otro para la próstata. además de lubricante que nos informaron que es indispensable.Hicimos el pedido contra reembolso. Nos quedamos sorprendidos por la atención, sutileza, discreción, amabilidad, y prontitud con la que nos contestaron, diciendo que el pedido estaba confirmado y que en breve saldría a su destino. Ese mismo día por la tarde nos llegó un email de la tienda diciendo que ya lo habían enviado y otro con el número de seguimiento del envío. Al día siguiente por la tarde lo teníamos en nuestro domicilio. Todo ha sido muy rápido, eficiente, discreto, y con mucha amabilidad. El pedido llegó correctamente, y era lo que habíamos pedido. Los revisamos y la razón calidad-precio, es simplemente fantástica! Hasta ahora sólo hemos probado el estimulador, y ha sido muy placentero. Esperamos probar el otro pronto!, jejeje.  

DRESS CODE EN LAS FIESTAS LIBERALES/SWINGER

El dress code en una fiesta swinger

 
Hemos hablado anteriormente de las fiestas swinger y de su increíble variedad. Cada una es distinta en función de donde se haga, quien la organice o si detrás hay unos organizadores, o locales. Es razonablemente habitual, aunque no suele ser obligatorio, el uso de una vestimenta acorde a la temática de la fiesta. Os hablo, claro, de fiestas organizadas normalmente por clubs swinger o páginas del sector. Suelen ser fiestas tematizadas alrededor de un tema sexy o prohibido, se suele jugar con la ambigüedad y no falla que las mujeres vayan el 99% de las veces increíblemente sexys mientras los hombres nos arrastramos a su lado haciendo lo que podemos por no desentonar junto a ellas.

Hemos estado en fiestas donde la temática era:

  • “White party” En verano y como su nombre indica todo el mundo de blanco.
  • “Lencería” un clásico donde las que se lucen son las señoritas, los caballeros para no desentonar visten a juego con las damas, pero obviamente sin lencería.
  • “Far west” Todos de vaqueros/as una risa.
  • “Máscaras” al más puro estilo “Eyes wide shut”
  • “Colegialas” Donde ellas van con faldas de cuadros, medias hasta las rodillas y camisa blanca con un nudo en la cintura.
  • “Cabaret” …
  • Etc...
Como veis lo importante no es la temática sino el juego que pueda dar para vestirse de forma sensual.    
 
 

El dress code (código de vestimenta o disfraz) tiene varios factores positivos a la hora de conocer parejas, algo de forma parecida a los uniformes de colegio.

   

Ventajas del dress code en una fiesta swinger

  • Iguala a las parejas swinger a nivel económico
Como hemos comentado en alguna ocasión el swinger no es un perfil tipo, hay parejas swinger de todas clases, niveles económicos y culturales. Tienen en común una especial complicidad con sus parejas, que el sexo es muy divertido y poco más. El dress code en una fiesta pone en situación de igualdad al que tiene dinero para vestir de primeras marcas y al que viste de forma más humilde. Lo que importa es la persona, la pareja en este caso.
  • Iguala a las parejas a nivel estético
Un disfraz es un disfraz y por tanto no importa demasiado el buen o mal gusto que tenga una pareja swinger vistiendo, puedes ser el más rarito del mundo y disfrutar muchísimo de vestir zapatos de piel con rejilla a lo años 60, si estás en una fiesta de romanos te verás obligado a llevar túnica y poco más. Nadie te va a llamar hortera.  
  • Te permite ocultar tus defectos
Vale, eres feo, qué vamos a hacerle… pero es que es la fiesta de máscaras!!! Es tu ocasión perfecta para demostrar que bajo tu cara de troll hay una persona encantadora, cariñosa, detallista y un auténtico fiera en el sexo. Pues listo, os apuntáis a la fiesta y disfrutáis de una noche genial y divertida.
Hay tiendas eróticas online, y en muchas de ellas hay disfraces que son idóneos para situaciones como estas. Tened en cuenta que lo fundamental es darle rienda suelta a la imaginación, un disfraz sexy pero con un toque divertido levantará expectación a la vez que una sonrisa cómplice, no hay que procurar ser la pareja más sexy y para ello ir desnudos. Se trata de participar en la fiesta, demostrar a los demás que te importa divertirte y pasarlo bien con ellos y que os habéis esforzado por trabajar el disfraz porque os importa quien os vea y que hagan una fiesta para que vosotros la disfrutéis. Pensad en el esfuerzo que supone para un prganizador estar creando fiestas contínuamente, devanándose los sesos para no repetir temáticas y mantener a sus clientes siempre interesados y pendientes de las fiestas. Si, es su trabajo, pero no por ello es menos costoso. Todos somos partícipes y colaboramos en que una fiesta salga bien y todos somos responsables de aportar nuestro granito de arena para que la noche sea memorable en todos los sentidos.

FOLLAR O NO FOLLAR EN LA PRIMERA CITA, Por Paula

 

Hablemos esta semanita molona de los primeros encuentros o las primeras citas. ¿Folláis o no folláis en la primera cita? Sinceramente espero que no vayáis de antemano con este planteamiento entre ceja y ceja cuando quedáis por primera vez con alguien que os hace tilín.

Muchos se han pronunciado al respecto de lo que ha de hacerse o no en la primera cita. Al parecer la Universidad de Harvard ha elaborado un estudio que dice que follar en la primera cita puede dañar las relaciones a largo plazo. Menuda chorrada. Ya estamos con las dichosas universidades americanas y sus estudios que sacan día sí y día también. Llamadme mujer de poca fe, pero a mí no me la dan con queso. El abrirse de piernas o dejar que pongan mirando pa Cuenca no es una cuestión que me plantee a priori. En este sentido, nunca voy con planes premeditados a estos inquietantes encuentros. Entiendo que el planteamiento de follar o no en el primer encuentro se dirige a nosotras exclusivamente, pues qué duda cabe que al macho jamás se le juzgará por meterla o que se la metan en la primera cita. Esto me lleva a plantearme la finalidad de esta pregunta. ¿Cazar al hombre? ¿Ser respetada por el macho? ¿Que no piensen que eres una guarrilla? Me parece una supina mamarrachada eso de juzgar nuestra integridad moral, nuestra valía o nuestro potencial como futurible pareja por la rapidez con la que follamos y nos follan.   Lo siento, pero no entiendo nada. Vamos a ver. Pongamos que quedo con un chico que me encanta. Él por supuesto quiere tener sexo cuanto antes mejor. Le guste, le atraigo y quiere irse a la cama conmigo. Ya, ahora mismo, encima de la mesa, por delante y luego por detrás. A mí me pasa lo mismo. Me pone, me guste y me atrae muchísimo. Tanto que me pongo cachonda, sin que él me lo note, imaginándome montada sobre él. Me sobreexcito, me acelero pensando en sus manos recorriendo mi cuerpo, me enternezco pensando en dormir a su lado, mientras se me acerca por detrás y siento su cálida respiración. Se me pone la piel de gallina, los dos tenemos ganas y terminamos acostándonos juntos. Hasta aquí todo claro. Pero luego resulta que yo no le parezco que fiar, ni una chica con la que salir y presentar a sus padres, algún día de estos. Con lo bien que se me dan los padres. Y las madres, no penséis mal. Resulta que cree que soy un poquito zorra por acostarme con él en la primera cita. Llamadme tonta, pero no lo pillo. Yo hago lo mismo que él, follar. Hago lo que él quiere, que también y sobretodo es lo yo quiero, osea follar. Pero resulta que acabo siendo vista como una fulanilla/ zorrilla/ guarrilla y descartada automáticamente de la agenda de las posibles relaciones por tener sexo en la primera cita. Sigo sin entender nada. ¿Me he perdido algún capítulo de Barrio Sésamo? Que venga alguien más listo que yo y me lo explique.

Aunque hago mis cábalas llego a mis propias conclusiones, De alguna forma, el dichoso “sistema” (que no se dónde está, porque como lo pille lo mato) nos impone que para no parecer una presa fácil tenemos que ponerlo difícil y hacernos las estrechas. Chicas, el coño nos lo ha dado Dios (sigo creyendo en él) para que lo disfrutemos. No sólo sirve para parir como una coneja y traer bebes a este mundo que está más jodido que la media. Está para que gocemos de nuestra sexualidad al igual que lo hacen ellos.

Independientemente de lo modern@s que seamos cada un@ de nosotr@s, de si creemos o no en algún Dios, de si somos feministas o nuestro interior todavía alberga queda alguna reminiscencia machista, tod@s deberíamos estar por encima de estas creencias. ¿Vosotr@s cómo lo veis? Yo me voy a sincerar, como siempre. Yo follo en la primera cita, si me apetece. Más que nada porque nunca hay demasiado sexo. Yo creo que hay que follar cuanto antes, si te apetece claro. Primero porque no hay tiempo que perder, la vida se nos escapa y los polvos también. Polvo que no se echa, polvo que no vuelve. Segundo, porque es muy importante tener una relación amorosa/sentimental con una persona con la que te guste irte a la cama. A dormir y a lo que no es dormir. Pero si no me apetece, desde luego que no me meto en la cama con él.

Chic@s molon@s, que nadie nos diga a estas alturas de la vida, y menos algunas revistas que piensan que somo unas descerebradas, si debemos tener sexo o no en la primera cita. Personalmente me alejaría de esos consejos que se dan gratuitamente sin ton ni son. Porque follaremos si nos da la gana. Si quieres follar, folla por favor. Porque sienta de maravilla. Porque es lo que quieres. Porque sí. Sin ser juzgadas, sin que  nos llamen y nos llamemos entre nosotros (que es lo peor) putas. Si te juzgan, si hablan de ti a tus espaldas, que te la sude el coño. Envidia cochina. Y de la mala. ¿Digo yo que robar, matar, mentir y corromper es peor no? Y si no quieres irte a la cama en la primera cita, pues no lo hagas. Estás en todo tu derecho, no eres rara por no hacerlo. Y si alguien que se cree más moderno que tú y en posesión de la verdad te dice, ¿Por qué no?Pues porque no te da la gana, porque prefieres ir despacio, porque en tu coño mandas tú. Cada cual que haga lo que le dé la gana, así de sencillo. No se trata de lo que debe hacerse en la primera cita, no se trata de evitar acabar en la cama ni de forzar a que se eche un polvo si no surge. Creo que en definitiva se trata de que cada uno haga lo que le apetezca, lo que le dicte el corazón, lo que le griten las bajas pasiones, lo que le susurre la piel. El respeto, el cariño, el deseo, el que el otro tenga ganas de ti, no depende de si se folla o no en la primera cita. Confieso que alguna vez he sido víctima de la estúpida creencia de que no hay que follar en la primera cita. A mi primer novio lo tuve a pan y agua tres semanas. A veces, cuando me ha gustado mucho alguien, he intentado dejarle con la miel en los labios, dejar el polvo para otro día. He tardado en abrirme de piernas, he dejado el sexo en un segundo plano, porque quería asegurarme, dejándome llevar por preceptos machistas y moralistas, que si me acostaba enseguida con él, el susodicho perdería el interés por mí. Otras veces he esperado para tener sexo porque quería dejarlo para el final de tantas ganas que tenia. En las dos ocasiones, la estrategia no funcionó. Con el tipo junto al que protagonicé mi última historia me acosté el mismo día que le conocí. Me salió el tiro por la culata porque resultó ser un tremendo gilipollas, no porque nos acostáramos el primer día de conocernos. Ni follar ni no follar en la primera cita garantizan que todo vaya a ir bien, que esta vez sí vaya a funcionar. Cuando dos personas se atraen de una forma genuina y hay un feeling potente que se nota y se siente, la relación saldrá adelante sin importar que se haya follado o no en la primera cita. Mis chic@s molon@s haced lo que os salga del mismísimo. No consultéis con nadie, sólo con vuestra piel, vuestro corazón. Sobre todo con vuestro coño que es el que tiene la voz cantante. Esos momentos en los que además del corazón, el coño también está contento, hacedle caso a la cabeza. Hay noches de bohemia y de ilusión en las que a la mañana siguiente me he despertado sola. Sin nadie a mi lado, me he sentido ganadora, he respirado aliviada y diciendo a mí misma Pff…menos mal que no me lo follé.

Follad o no follad, en vuestra mano está. Pero desde luego, yo no respeto a aquel que considera que no valgo la pena por abrirme de piernas en la primera cita.

¡Feliz Sexo!